Marca personal: ¿Y tu en que estás centrado?

Marca Personal

Suelo decir, siendo muy sincero, que no soy un experto, es la verdad, pero sí me considero una persona con experiencia en algunos aspectos de la vida, también en algunas actividades profesionales, y es de esto de lo que hablo con seguridad, de aquello que conozco por la experiencia.

Me he encontrado, en alguna ocasión, inmerso en debates sobre Personal Branding, hablando sobre el hecho de que la marca personal tenga o no tenga que estar centrada en la propia persona, según el  conocimiento y  la experiencia, la “marca” no tiene que girar en torno a uno mismo sino que tiene que “mirar” hacia los demás. Yo, que no soy más que un iniciado, alguien que sólo lleva unos meses embarcado en esta “aventura” (que buena esta descripción, Oscar Del Santo), les hago esta pregunta ¿cómo me voy a ocupar de los demás si no me ocupo primero de mi mismo?, yo he tocado fondo precisamente por no mirar hacia mi, por estar orientado siempre hacia “los demás” .Y no está reñido mi planteamiento con el anterior, ¡ni mucho menos!, no es mi intención hacer una crítica negativa, pero sí quiero poner de relevancia que también es necesario mirar hacia dentro. Es conocido que en la Marca Personal también se insiste en una necesaria primera fase de autoanálisis, de autoconocimiento, donde cada individuo descubrimos nuestra esencia, nuestra fuerza, nuestra potencialidad, también nuestras debilidades, después nos queda trabajar sobre ello. Como apunta el gran maestro del Personal Branding, Tom Peters, en “Las pequeñas GRANDES cosas”:

Su primera tarea: Trabájese usted mismo ¡Sin descanso!

Por lo tanto, en mi opinión, la Marca Personal, gira en torno a los demás, sí, pero sin olvidarse nunca del propio yo, de la propia persona. Según mi criterio, para que  una marca sea sólida no tiene que ser ni “egocéntrica” (individualista, centrada en la persona), ni exclusivamente servicial (sólo mirando a los demás), sino que tiene que trabajar simultáneamente los dos aspectos:

–      Para el aspecto personal es necesario una buena dosis de autoanálisis, y la orientación aquí quizás sea necesaria, conseguir un cierto equilibrio  y construir unos “buenos cimientos” para tu marca puede ser básico.

–      Para el aspecto de atención a los demás considero importantes la empatía, la asertividad y las habilidades sociales en general…

pero esto ya es meterme en terreno de verdaderos expertos, así que dejo abierto este capítulo aquí para que, si a alguien le apetece, añada o continúe…

Dice una conocida frase de uno de los grandes del Pensamiento en España, José Ortega y Gasset «Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo», a lo que yo añadiría “pero si no me salvo yo,  no la salvo a ella”. Pensarlo.

Ignacio F.  ALBERTI

La gente, el pueblo, la persona… la marca personal

Es simpático escuchar cómo se habla de “la gente” como si fuera un ente de un continente o de un planeta desconocido, si, si, porque es muy frecuente que se hable de “la gente” refiriéndose a otros, generalmente diciendo nada bueno, así podemos oír cosas como “dice la gente que quiere cambios y luego vota lo mismo”, “la gente está muy mal”, “la gente está que explota”…; algo parecido pasa con “el pueblo”, que parece que no hay nadie, o muy pocos que se identifiquen con él, es como que pertenecer a “el pueblo” es ser de una categoría inferior. Los casos han sido múltiples durante la campaña electoral: “Lo que se merecen los políticos es que el pueblo no les vote”, “El pueblo tendría que salir a la calle a manifestarse”… esto me recuerda a lo que se decía en tiempos de Carlos III, “todo para el pueblo pero sin el pueblo”, aunque, ahora, en estos tiempos de crisis en democracia que nos toca vivir, casi sería “un poco para el pueblo pero con el pueblo”. Pero volviendo al tema, yo creo que está claro que somos gente, que somos pueblo, incluso que somos masa (masa social), porque todos somos personas, porque es la condición que nos hace a todos iguales, lo que nos hace diferentes, especiales, aparte de las evidentes características naturales, son nuestras cualidades y aptitudes, por eso tenemos que buscar en nuestro interior, mirar hacia dentro y localizar lo que nos distingue.

Oigo a muchos y muchas hablar de las mayorías, de las muchedumbres, de las masas de personas en tonos tan despectivos que dan verdaderamente miedo…, para ser especiales no hace falta denigrar a los demás, porque el asunto no es estar “por encima de”, se trata de destacar por nuestros propios valores y méritos. Lo que nos distingue está en nuestro interior, es nuestro verdadero yo, es nuestra esencia… busquémosla, y tendremos la estrella de nuestra marca personal.

“Lo que te hace único, te hace exitoso”. (William Arruda)


Ignacio F. Alberti

Imaginando: Entrenando la creatividad

 

En este proceso que sigo para desarrollar una marca personal hay algo que tengo muy claro, como en cualquier otro método, modelo, disciplina, etc, para hacer las cosas bien hay que practicar sus distintos aspectos, hay que entrenar sus distintas categorías, y este de la marca personal no debe ser menos, por eso hablo aquí de entrenar algo que para mí es fundamental, la creatividad.

 

Es evidente que yo no soy ningún coach, ni un gurú, ni me considero un experto, pero me gusta compartir aquí mis experiencias, y la experiencia me dice que si he conseguido cierto nivel de creatividad ha sido a base de entrenar, de hacer “ejercicio mental”, de pararme y ponerme a imaginar, ¿conocéis el poder de vuestra imaginación?

A veces hasta yo me sorprendo contando “historietas” a los amigos o conocidos que se me ocurren en el momento, situaciones disparatadas graciosas, donde los incluyo a ellos y a mí (por supuesto, es que uno tiene un poco afán de protagonismo) para reírnos todos, algunas hasta circulan por internet. Recuerdo ya de niño, en los 70, cuando no había consolas, ni PCs, ni prácticamente juguetes electrónicos, jugábamos en la calle con cajas de cartón de los electrodomésticos y nos ilusionábamos imaginando que eran fortalezas que nos defendían de indios salvajes o castillos donde impedíamos el asalto de conquistadores moros… Ahora he empezado a enseñar este “poder” a mi hijo de cinco años, esta capacidad que todos poseemos y, que por desgracia, tan poco utilizamos, así apartamos juegos de ordenador y tomamos cojines y sabanas, palos de escoba, etc, y se convierten en naves espaciales, barcos pirata, caballos…, un mundo nuevo surge cada vez a nuestro alrededor, y disfrutamos, reímos, saltamos, nos revolcamos, disparamos, nos abrazamos, nos peleamos…, ¿qué mejor forma de entrenar la creatividad?. Imagina, crea, ilusiona…, si no es con tus hijos o con tu familia, con tus amigos, con tus compañeros, pero hazlo, sorprende, ilusiónate…, imagina como  sería sí…, y escríbelo, dibújalo, haz bocetos, a tu modo, da igual como salga, créalo. Imagina, crea, ilusiona, ilusiónate…

Ignacio F. Alberti

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A los que, como yo, queréis ser diferentes

A los que, como yo, queréis ser diferentes

Amigos no nos podemos rendir, sabemos que tenemos mucho en contra pero ahora no podemos desfallecer, nuestro esfuerzo por la distinción no puede ser en vano y el trabajo diario tiene que seguir. Nos ha costado un gran trabajo quitarnos las múltiples capas de lana de “lo de siempre” acumuladas durante años, pero nosotros somos más como gatos, vamos más por libre y aunque nos sometamos siempre conservamos un cierto “espiritu salvaje”, puede que en ocasiones flojeemos y nos dejemos llevar por el acomodo, pero no olvidamos el inconformismo y así vamos dejándolo claro por nuestro camino, reaccionando ante “lo  mismo de siempre”, lo gris, lo aburrido, lo que hacen todos, “lo que se hace así y punto”…, queremos cambiar las cosas empezando por nosotros mismos, por “uno mismo”, porque sabemos que somos muchos “uno mismo” y entre todos podemos hacer grandes cambios (“No dude nunca que un pequeño grupo de personas puede cambiar el mundo. De hecho, son los únicos que lo han hecho.” Margaret Mead, antropóloga estadounidense).

De chavales, con veintitantos, fuimos revoltosos, ahora de adultos somos hombres y mujeres de reacción, sí, porque reaccionamos, no alzamos ni armas ni puños, ni siquiera alzamos la voz, alzamos la frente, la cabeza alta, y alzamos la vista buscando un nuevo horizonte con optimismo, buscamos de nuevo los valores humanos olvidados, buscamos amabilidad, tolerancia, solidaridad y tantos otros, buscamos humanidad entre los que nos rodean, también en las empresas, en jefes y compañeros, nosotros predicamos con el ejemplo porque somos los primeros en reconocer que estábamos equivocados y hemos tenido que cambiar, estamos cambiando.

No son las  posesiones ni los adornos lo que nos hace diferentes, es esa chispa, esa estrella que va con nosotros, es nuestra personalidad y nuestras circunstancias, las que trabajamos continuamente para hacerlas…, no buenas ¡mejores!; porque tenemos que adaptarnos a la nueva realidad social y económica, el mundo se mueve y nos movemos con él, ahora la dirección es hacia el individuo, hacia la persona, hacia la marca personal, hace tiempo que venimos queriendo que se nos vea y esta es nuestra oportunidad.

Amigos, los que queremos ser diferentes estamos de felicitación, sigamos en la misma dirección, es la buena.

Ignacio F. Alberti