Marketing de zapatillas

Neuromarketing y manipulación o confianza y el “marketing de zapatillas”

Rememorando mis tiempos de venta… y siendo sincero, nunca he sido un comercial clásico, creo que he sido clásico en muy poco, pero en esto menos, posiblemente por una rebeldía innata a hacer las cosas como los demás, o como ellos me decían, o las dos…

Recuerdo haber cerrado pocas ventas “de libro”, o algún acuerdo, más bien he sido de los de negociaciones “amables”, de las que no gustan a los Jefes, ni a las Direcciones de los Departamentos de Ventas, de esas que quedan “abiertas”, precisamente, a la decisión última del cliente, y fiando y confiando mucho a la impronta, la huella que uno mismo dejaba en hombres y mujeres de ese lado, y buscando siempre no ser agresivo y dar buena información, veraz y en síntesis… No, mi labor ha sido siempre buscar el lado humano de las personas y crear confianza, si, eso es, confianza…, si alguien cree en ti es mucho más sencillo que crea en tus productos o servicios…

¿Qué si me ha dado resultado? Bueno, puedo afirmar que pocas veces he tenido problemas de resultados…, excepcionalmente…

Todo esto viene al caso, porque recientemente fui sido invitado a una charla sobre Neuromarketing, y… bueno, antes no estaba muy convencido de esta “nueva” técnica para la promoción, publicidad y venta, pero ahora, tras escuchar detenidamente al experto ponente, puedo decir que estoy plenamente convencido… ¡no me gusta nada! Y es que seguir con manipulación hacia al consumidor, con recovecos y artimañas y generando trapisonda , aunque vengan disfrazadas de ciencia, me parece ir en dirección contraria. En estos tiempos que se habla frecuentemente de marketing de atracción, de marketing de contenidos, de “engagement”, y que muchos ya buscamos otras líneas con el cliente, como es precisamente el compromiso, la implicación, la interacción, la transparencia, y en definitiva… la confianza, venir otra vez a traernos “lo de siempre” resulta molesto incluso, ¿Hasta cuando creen las grandes marcas que van a poder engañar y manipular al consumidor? ¿y si los consumidores nos revelamos y cambiamos nuestros hábitos?

manipulación. neuromarketing

Pienso que las personas, ahora más que nunca, necesitamos confiar en lo que nos rodea, en otras personas, en las instituciones, en las organizaciones, en los políticos, en las empresas, en las marcas… pero nos cuesta, porque nos han engañado mucho, y nos siguen engañando… Para que podamos “llegar” hay que ser humanos de nuevo, volver a los valores, ofrecer transparencia, ser claros, cristalinos, y que la gente se sienta a gusto, que se ponga las zapatillas, porque cuando alguien se pone las zapatillas contigo, es que se siente seguro y confiado, “como en casa”. Parece una broma, pero no lo es tanto, si reflexionamos. Prácticamente, solo nos ponemos zapatillas en nuestro hogar, entre familia, amigos, compañeros…, o cuando estamos en soledad, cuando sentimos que es “nuestro tiempo”, la hora del descanso, del verdadero relax… cuando no queremos que nos interrumpan… si consigues que tu cliente se ponga en zapatillas habrás “llegado” de verdad, lo habrás ganado y será fiel…

Es el “marketing de zapatillas”…

Es el marketing de la verdad, de la confianza, de las personas, de la sinceridad, de la emoción, de lo humano, de los valores, del sentimiento, de las sensaciones, de lo real, de la solidaridad, de la tolerancia, de la sonrisa auténtica, de la generosidad, de la no intrusión, del hogar, de la familia… es el marketing que nos hace poner las zapatillas, es el nuevo marketing que tiene que ser… (pienso)

(Si te ha gustado… ponte las zapatillas, ponte las zapatillas, por favor,…, si, esas, las de siempre…)

Ignacio F. Alberti

“El verdadero humano es el que alguna vez lo dejó de ser”  i.f.a.

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El Marketing de las personas

Cuanto se está hablando de el Marketing de las personas, del “Marketing Humano”, como hace poco escribía Pablo Adán en el estupendo blog de soymimarca, me encantan, el Marketing y las personas;  recuerdo cuando trabajaba vendiendo colecciones a “puerta fría” (cuanto se desprecian estos trabajos y ¡que buena escuela de ventas son!) y, en ocasiones, algunas señoras con ganas de hablar me invitaban a café, a veces a pastas también, y pasaban el tiempo conmigo contandome sus anécdotas, sus problemas, sus soledades…, yo sabía que no iba a vender en la mayor parte de los casos, pero no me solía dar prisa porque para mí aquellas conversaciones eran aprendizaje también, estaba aprendiendo a escuchar y a empatizar (¡que importante!), a ser mas mas humano, aspectos que luego me vendrían muy bien en mi carrera, porque nunca hay que olvidar al que tenemos enfrente y hay que “ponernos en su piel”. Pienso que Las nuevas técnicas de Marketing, el Marketing Online, etc, son excelentes, pero no olvidemos a las personas porque quizás estas se olviden del Marketing.

Ignacio F. Alberti