no corrupción-honestos

¿Queremos acabar con la corrupción? Seamos nosotros honestos

Corrupción, corruptelas, corruptibles, corruptos…, a todas horas, a todos los niveles, en administraciones, en los partidos políticos, en la empresa, en los medios, en las personas, en todos los sectores…, nadie parece quedar fuera, pero es así, ¿nadie “queda fuera”? ¿podemos generalizar? ¿es España un país corrupto?

No lo creo…

Quizás sea un país enfermo, no os parece… un enfermo “mental”, porque, en mi opinión, lo que nos falta es “cabeza”. Esto…, esto viene de allá, hace, hace ya… de cuando los “dinosaurios” en la España , cuando a alguien se le ocurrió decir “oye, Fernández, no te preocupes por el chaval, te lo enchufo yo en la secretaría”, esto pareció buena cosa y el enchufe pasó a ser práctica y deporte nacional, y empezaron los favoritismos por aquí y por allá, a tontas y a locas (y a otras chicas y chicos de otra reputación), y…, y bueno, luego llegaron las “terneras gordas” y el dinerito a mansalva, que puesto en unas pocas manos mantecosas… nos llevaron al derroche, a las malas inversiones, y así, casi sin querer, llegamos a eso que tan mal suena de malversaciones, sobornos, cohechos (activos y pasivos), etc, etc, etc, que solo de tener que escribirlo ya parece que le queda mal cuerpo a uno, y uno no es, ni ha sido un santo… ¿lo es alguien?

¿Y que podemos hacer nosotros? ¿Qué puedo hacer yo? o ¿que puedes hacer tu?

Mira, yo pienso que podemos hacer mucho, individualmente, y creo que la clave está en cambiar nuestra actitud desde la base, pero sobre todo nuestra mentalidad, tenemos que evitar en lo posible eso de aprovecharnos, y hay que ser honestos.

Hace unos días me encontré en una situación en la que en una prueba automovilística tuve que pagar 5 euros simplemente por ver los coches en boxes, mi hijo tenía mucha ilusión así que aboné esa cantidad. Casi no había ni entrado cuando veo (y oigo) que el chico de la entrada, de unos veintitantos, pasa a unos amiguetes del trabajo con todo descaro e impunidad,  cuando le recrimino su actitud y su falta de honestidad, y aunque se le notaba avergonzado, me espetó que es lo que haría cualquiera y “¿Qué es lo que harías tu?” “¿No harías tu lo mismo?”. Decidí no seguir aquel enfrentamiento… pero, la verdad, es que sus palabras me han seguido  dando vueltas a la cabeza, estrujándome las neuronas…y son el motivo de esta entrada.

George Orwell, en una estupenda (y recomendable) fábula, “Rebelión en la Granja”,  nos cuenta como los cerdos, después de organizar una exitosa revolución de los animales de una Granja de Inglaterra y tomar el mando, al ser los más inteligentes y los mejor dotados para ello, no logran resistirse a la codicia y al poder que les otorga su privilegiada situación, se vuelven corruptos, y acaban adquiriendo los mismos malos comportamientos de los humanos contra los que se habían rebelado…

Evidentemente, el poder corrompe, las situaciones de privilegio se hacen muy golosas y es aquí donde debemos estar atentos para actuar distinto, para hacer bueno, para practicar la honestidad, en cualquier momento, en cualquier lugar…

Quizás aquel chaval, nuestros jóvenes, nuestros hijos, empiecen a pensar de otra manera, si nosotros damos ejemplo…

Y si un día, algunos de nosotros, nos convertimos en los cerdos de George Orwell, aún sin rebelión, quizás ya no nos pase lo mismo que a estos.

 

Ignacio F. Alberti

 

“Dos piernas si, dos patas no. Dos piernas si, dos patas no”

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No mas quejas, no mas culpas ¡HAGAMOS COSAS!

Me gusta estar al día y soy asiduo de periódicos y revistas, últimamente los titulares están al rojo desde que el nuevo Gobierno de Rajoy anunció las primeras medidas y recortes para este 2012. Reconozco que la gran economía no es mi fuerte, por desgracia la pequeña economía tampoco lo es, pero es muy penosa la mentalidad que, en general, seguimos teniendo por aquí, ante este tema y ante cualquiera. Leo y oigo críticas negativas, lamentos, quejas y más quejas, protestas airadas, anuncios de movilizaciones y manifestaciones en contra…, pero nada, absolutamente nada que sea en pro de arreglar este “desaguisado”, porque también podemos pensar soluciones, también podemos dar nuestra opinión contraria, pero podemos ser constructivos ¿alguna propuesta? ¿acaso alguien no se esperaba que el “agujero” financiero fuera aún mas tremendo? ¿acaso alguien no se esperaba medidas drásticas para este año?

Señores, señoras, ¡seamos realistas! pongamos los pies en el suelo, dejémonos de dramas, ya vale de “aaaaaay, que malito estoy”, y de “la culpa es suya”, ¡hagamos cosas!, empleemos esa energía en pensar, idear, crear…, porque las posibilidades son muchas, están ahí, pongámonos en ¡ACCIÓN!, TODOS, ¡YA! Esto es lo que vale, ser negativos no va a ningún sitio, salir a la calle a manifestarse contra estas medidas de ajuste es un despropósito, ¡con la que está cayendo!, ¿tienen ustedes alguna buena idea?, no mas quejas, no mas culpas ¡hagamos cosas!, abandonemos las poses derrotistas, el “esta todo muy mal”, “no hay un duro” y “no hay trabajo”, ¡¡pero muchachos y muchachas!!, siiiiiiiii, ¡¡sois jóvenes!!, claro que lo veis todo negro, y lo seguiréis viendo negro si os regodeáis en esas frases… la cosa está… complicada, pues ¡a trabajar!, ¿te echaron del trabajo? ¡a mi también!, y ahora tengo que pagarle mas pensión a mi exmujer, mi hijo está con ella, vivo en casa de mi madre…, pero mecachis, chavales y chavalas, ¡¡sois jóvenes!!, siiiiiiiii, somos jóvenes, y como dice ese otro joven y genio, creador del sistema operativo EYE.OS, Pau García-Milá, “Está todo por hacer, en serio está todo por hacer”, claro que sí, no mas quejas, no mas culpas, ¡hagamos cosas!

Ignacio F. ALBERTI